#ActitudChicaGuapa No te dejes para después

Por Carmen Tuitera

Tantas veces callamos para complacer a otros. Tantas veces nos postergamos por mantener felices a otros y aunque sabemos que existen los límites, nos acostumbramos. Y pronto se vuelve común postergar lo que realmente queremos por evitar el conflicto o peor aún, por la inseguridad de no querer perder a otro.

A veces es bueno preguntarse ¿Cuántas cosas fallaron por no decir lo que realmente pensábamos? ¿Cuántas veces no te sentiste cómoda y por complacer al resto lo hiciste igual? ¿Cuántas veces te dejaste para después?

El miedo a perder al otro, el miedo a salir de una zona cómoda que muchas veces son dañinas pero que nos acostumbramos a sobrellevar, nos lleva a cuidar lo más bonito NOSOTRAS MISMAS.

No eres más, no eres menos pero cuídate y valora que ya estar acá debe ser para algo importante. Tu huella por este mundo puede ser grande o pequeña pero déjala y es que no hay nada más terrible que perderse a una misma.

¿Sabes? La soledad no es mala. Es una regalo que con los años se vuelve escaso. Quererse sola, cuidarse sola, apoyarse sola también es posible y esa debería ser la base de todo lo que venga.

Decirte que es fácil sería injusto pero si das el primer paso será mucho más difícil que vuelvas atrás. No te dejes, tómate en cuenta en cada situación, en cada decisión y que el conformismo no te consuma sin escucharte primero.

Son tantas las oportunidades que tenemos en la vida pero a veces no las vemos por miedo a desmoronar a otros cuando el pilar que debe estar completo eres tú.

Muchas veces me perdí y aunque tuve soledad, era una soledad que nunca disfrute ni valoré. Me castigaba, pensaba que estaba pagando por algo … es que eso hacemos recordar tanto el pasado hasta estancarnos en el sin poder avanzar, sin poder querer más.

Nos enseñan a ser perfectos, modelos complicados de seguir cuando seguramente se olvidan que somos humanos y también nos equivocamos. Desde ahí debemos perdonarnos, regalonearnos y dar amor después de amarnos, no desde el ego sino desde el alma para que las cosas fluyan y podamos dar cosas buenas/ recibir cosas buenas.

Es complicado que vivamos exigiendo a la vida algo que nosotras mismas tenemos. Se transforma en carencia y pasamos la responsabilidad al otro para suplirla y si nos “fallan” los culpamos pero olvidamos que todo parte en casa

Antes de prometer a otros, prométete a ti. Cuando te pierdas, encuéntrate y vuelve a tomar el control de tu vida.

Brilla y deja brillar.

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