#GirlBoss Entrevista a Belén Moroni, Creadora de Warmi Store

Por Naty Severi de @whatwewant para Chicas Guapas Tv

Ella se animó a salir de la zona de confort para buscar lo que la hiciera feliz!

Estoy camino a Warmi Store mientras miro el Instagram y pienso todo lo que me voy a querer llevar cuando llegue. La zona de San Isidro en la que está el showroom no puede ser más linda, llena de lugarcitos de esos que tienen toda la onda entreverados con mucho verde. El entorno acompaña perfecta la vibra de Warmi. Ni bien entro Belu (Belén Moroni, la creadora de este bello espacio) me recibe con un ¿almorzaste? justo las chicas salieron a buscar comida ¡decime qué querés y te pido!. Es que ni bien entrás ya lo sentís, es así, todo muy familiar. Pasamos una tarde divina con muchísimas emprendedoras que visitan el “chowroom” y ella siempre con una sonrisa acompañando y aconsejando porque, acá ante todo, #girlpower!

Belu es de Santa Fe, no tiene ni qué decirlo porque todavía conserva esa tonada distintiva, suave y pausada. Es licenciada en Administración de Empresas y estudió Diseño de Moda, todo esto lo emplea actualmente en su día a día.

Belén Moroni, Creadora de Warmi Store.

CG:Cómo iniciaste el camino de la independencia? Sé que trabajabas en “la corporación” y que un día dijiste ¡basta, no soy feliz así! 

BM: En realidad no lo dije yo, me lo dijo mi cuerpo, tenía 37 años y todos los lunes de mi vida empezaban con una migraña fatal! un día sin planearlo renuncié porque no aguantaba más. Manu, mi hijo, tenia 6 años y convivía con un novio del que me separé a los 3 meses de renunciar. Había hecho el curso de productora de seguros, yo en realidad no vendía directamente sino que coordinaba equipos, pero ya había renunciado y ahora tenía toda una estructura para mantener sola. Ahí se activó la red de mamás del colegio que me dieron sus seguros y fui armando mi propia cartera como productora. Vivencié esta solidaridad de la que tanto venimos hablando todas las emprendedoras. ¡Una red de contención llena de mujeres fuertes y generosas! Así empecé a trabajar muchísimo pero fuera de la estructura de una empresa y como productora de seguros independiente.

CG: ¿Y cómo fuiste de productora de seguros a este universo tan distinto sin estructuras, procesos, sin una base de nada? ¿Cómo armaste todo de cero? 

BM: La realidad es que no fue enseguida, pasó un tiempo hasta que un día una mamá del cole me invitó a una charla, Mujeres en Red, después de varios no, le confirmé a esta mamá para no quedar mal con ella y me acompañó otra de las chicas. Llegué y escuché la charla de Rosario Quispe, ese sí fue un antes y un después. (Rosario Quispe es una mujer de la comunidad Quechua que realiza micro emprendimientos para que los jóvenes se queden en la Puna y hasta lograron poner una facultad para que los chicos estudien). Me quedé pensando en cómo ellas con tan pocos recursos hicieron tanto! Me pareció admirable la pasión con la que hablaban y me sentí mal porque yo teniendo tantas herramientas no podía encausar mi camino. No era feliz con lo que hacía pero ese día definitivamente hice un click.

CG: Ahí te diste cuenta que querías hacer algo relacionado con la moda? 

BM: Mi gusto por la moda viene desde siempre! Me gastaba la plata de los libros de la facu en ropa. Siempre admiré mucho a Paula Cahen D’anvers e incluso estudié un año de diseño de modas pero me dí cuenta que mi creatividad no era para diseñar. Me pasó una vez de ir a un evento y que otra chica tuviera el mismo vestido que yo, ¡imaginate el papelón! Pero ahí pensé que definitivamente había que hacer algo que sea diferente y único como cada una de nosotras. Eso mismo me trajo hasta acá pienso yo. Porque entendí que mi creatividad está más en descubrir tendencias, mi intuición me marca por dónde ir, estoy muy atenta al momento con todos mis sentidos abiertos para descubrir. Después de ese evento empecé a pensar cómo generar algo distinto pero desde mi capacidad creativa.

CG: Por lo que nos contás pasaste por varios hitos que marcaron tu camino hasta donde estás hoy: la carrera inconclusa, la renuncia, la charla, los dolores de cabeza, ¿pensás que todas las piezas tenían un sentido y se tenían que acomodar?

BM: Es que fue así. Soy una convencida que cada paso que damos nos lleva a donde tenemos que estar. Una vez que descubrís tu verdadero talento no te para nadie.

Siempre cuento que mi maestra de 7mo grado, Susana, me escribió una nota que decía “seguí conectando gente y sonriendo”. En ese momento no entendí mucho pero la verdad es que siempre fui inquieta, ayudaba a organizar lo que sea, coordinaba diferentes tareas, me salía natural. Desde muy chiquita en mi familia colaborábamos en Santa Fe con diferentes entidades. Me pasó también de ir a varias brujas y todas me decían que dejara volar mi creatividad ¿y yo qué hacía? Curso de pintura, cerámica, ¡todo! Pero no… no era ese tipo de creatividad. Era más una creatividad ligada a esto, a conectar, ayudar y hacer cosas únicas relacionadas con mi gran pasión, ¡la moda!

CG: ¿Y por qué las carteras? Estos bolsos tan lindos que tiene Warmi como marca distintiva. 

BM: Cuando arrancó Instagram empecé a ver algunas cosas que se hacían afuera: bolsas que realizaban en la cárcel de México y sentí algo especial. En esos bolsos vi la posibilidad de ayudar a quienes lo necesitan con una fuente de trabajo. Algo con continuidad. Vi la posibilidad de agregarle estilo con intervenciones de artistas, y mi gusto por la moda encontró un nuevo lugar. Además busqué la forma de ser yo la que coordine todo, la posibilidad de conectar porque sabía que era buena para eso, tejer las redes para potenciarnos. Y a partir de ahí nada me paró. Acepté la ayuda de mis mentores que llegaron ofreciendo dinero, contactos. Viajé a México. Conseguí bolsos de Colombia. Logré envíos de sobres de la India. Cuando estás en tu camino el universo se acomoda. Ahora eso se logra accionando, metiéndose y así se abren un millón de posibilidades. Cuando tenemos claro qué queremos y accionamos, los cómo aparecen solos. Así fue que empecé a vender todo antes de tenerlo. Era un éxito, los sobres de la India me llegaron a través de una caja de DHL. Me entregan la caja y me dicen “que suerte que tuviste porque el lunes se corta todo”. ¡Todos los productos que pensaba comercializar eran de afuera! Con el cierre de las importaciones en 2014 mi emprendimiento que iniciaba, se terminaba. 

CG: ¡Uff! ¡Primer golpazo! ¿eso te frenó?

BM: Podría haber sido así pero como yo había encontrado mi propósito no me detuve. Empecé a pensar qué hago y recordé una nota que había leído en Ohlala, la busqué en internet. Era sobre una cooperativa aborigen así que me contacté con ellas y empezamos a trabajar juntas. Ellas realizaban los diseños, yo los recibía coordinaba con artistas y los vendía en Warmi. Al mismo tiempo un cliente que me contrató seguros me contó que había una comunidad Quom en Pilar y otra en Santa Fe. Ahí pude empezar a trabajar con cosas nuestras. Esa traba del contexto me permitió encontrar lo que más me llena. En el fondo mi primer móvil para hacer esto fue eso mismo, la posibilidad de generar un impacto social positivo.  Unos años después de vender los primeros bolsos Quom, me contactó Antropologie porque quería empezar a vender los productos que comercializaba yo desde Warmi. Imagínense mi felicidad ¡Había logrado tener mi local como Paula Cahen D’anvers y ahora además iba a ser internacional!

Era un sueño cumplido. Igualmente otra vez iba a tener varias trabas, en primer lugar por el volumen a producir, los primeros 200 fueron un esfuerzo enorme pero cuando me pidieran más iba a tener que instalarme un tiempo considerable en Chaco para organizar todo. Mi hijo era chico no quería estar tanto tiempo lejos de él. La segunda gran traba tenía que ver con los requisitos para sacar los productos del país como bromatología. Así que una vez más viendo como mi sueño se cumplía tuve que cancelar todo porque la continuidad en este negocio para mí era clave y no iba a poder.

CG: ¿Qué? ¡Me vuelvo loca! ¿Y no te sentiste frustrada? ¿Cómo hiciste para no claudicar?

BM: Pasa que mientras tanto mi Instagram crecía. ¡Llegué a las 10.000 seguidoras! Para festejarlo y agasajar a todas las que me habían apoyado organicé algo distinto en el jardín de mi casa. Armé una celebración con linda estética y le pedí a seguidoras que tenían productos buenísimos que me dejen sus cosas para mostrar a mis invitadas. Todas mis amigas subieron fotos del evento en su Instagram y me etiquetaron. La estética gustó un montón y hasta hubo mucha gente que me dijo “quiero ir, hacelo abierto”. Recibí muchas felicitaciones y muestras de interés, también muchas críticas. Elegí escuchar las felicitaciones. Después ya en Noviembre 2015, hice el primer festival Warmichella frente al río en Malloys. Convoqué a 12 marcas. Todo lo comuniqué por redes. Entre todas nos unimos  para generar un lugar y mostrar lo que hacemos con música, productos de emprendedores, talleres. Era un evento para vivir una experiencia, para pasar una tarde distinta. Vinieron 1.500 personas. Todos quedaron muy entusiasmados. Me escribieron marcas y emprendedores que querían ser parte. Al año siguiente organicé el segundo festival que duró un sólo día. En 2017 el tercero y el año pasado, organizamos 2 festivales. Ahora duran 2 días y en cada festival 4 emprendedores, y 10.000 personas que nos visitan, disfrutan y compran! Cada festival contiene arte, emprendedores, música y food trucks. La gente que viene te empieza a seguir y te sigue comprando. Al final es un espacio donde con trabajo en equipo, todos los emprendedores nos unimos. Los festivales tienen una estética, un espíritu que conecta emprendedores entre sí. Un espacio para vivirlo donde cada uno comparte su talento. Son marcas que de otra forma nunca las hubieras descubierto. Ese es el espíritu de Warmi, descubrir y conectar. 

CG: ¡Y acá estás, sos muy grosa!

BM: (se ríe) ¡No, para nada! pero la verdad es que con Warmi y Warmichella uno mis pasiones, mis talentos: lo social rescatando el trabajo artesanal; la moda convocando a artistas a que intervengan estas piezas y mi pasión por conectar que inicié con Warmi y desarrollé más con Warmichella. Mi lema es Conectemos nuestros talentos y seremos felices toda la vida. Les juro que es así, es real, ¡funciona!

CG: La última, ¿qué recomendación le darías a todas las mujeres que quizás tienen muchísimas ideas y no se animan a independizarse, o a las que ya empezaron a transitar este camino y aún no ven los resultados tan claros?

BM: Desde mí experiencia lo que siempre digo es que estén atentas a eso que les resulta fácil hacer, escuchen su voz interior, su intuición porque es la verdadera guía. Ahí está la punta para encontrar su talento y a partir de ahí, ¡emprender! 

Y así cerramos una tarde tan divertida como inspiradora. Belu te abre la cabeza, tiene una capacidad natural para contar las aventuras y desventuras de este universo tan hermoso como es el de las emprendedoras y hace que pensemos lo mucho que vale la pena. Sabemos que las cosas no siempre son fáciles pero sí felices y que es clave una red de contención tanto como el dejarse contener.  Acá hay una frase espectacular para destacar “elegí escuchar las felicitaciones”, esto la pinta de pies a cabeza, siempre tan positiva y con buena vibra. Si venís a Warmi además de trendy te vas recargada de buena energía. Mil gracias por inspirarnos y generar tan lindos espacios (y hacer productos tan espectaculares también!). ¡Amamos Warmi!

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