¿Conoces a las «Mujeres Alfa»?

Las Mujeres Alfa son una comunidad de mujeres a quienes les pasa más o menos lo mismo que a todas nosotras: tenemos que vernos divinas pero estando todo el día fuera de casa, trabajando sin parar, bien lookeada pero en 20′ minutos. Además queremos todo: la carrera, la casa, los hijos, el marido que nos acompañe mientras mantenemos el talle del pantalón y comemos helado ¡Y lo peor es que somos tan eficientes que lo conseguimos! Sole Castro Virasoro es la autora de este maravilloso proyecto transmedia Mujeres Alfa y hoy habla en exclusiva con Chicas Guapas acerca de su gran proyecto personal.

  • ¿Cómo nace y de qué se trata «Mujeres Alfa»? 

Sole Castro Virasoro: Mujeres Alfa es la respuesta a algo que yo estaba buscando: humor para chicas de armas tomar. Muchas veces veía humor femenino donde no me sentía para nada identificada porque mi vida no pasa por tener o no pareja, celulitis o kilos de más. Dietas y hombres son temas que nos interesan a las mujeres, pero no son el foco principal de nuestras vidas. A los shows de stand up y la obra de teatro que ya había hecho se sumó el libro «Mujeres alfa y hombres 2.0»; el programa de radio por Conexión Abierta (que también puede verse por Youtube en nuestro canal) donde comparto el piso con los geniales Sebastián Sapia y Yamila Ursino y contamos con la producción de Nicolás Pragana; también desarrollé un cómic y de allí surgió la idea de desarrollar indumentaria y para manejar las licencias contraté a Smilehood Licensing. En este momento también tenemos en formación una serie de televisión, una película y una nueva obra de teatro.

A medida que Mujeres Alfa fue creciendo, tuve que crecer también como emprendedora y eso me llevó a investigar, a conocer gente que me asesoró y con quienes aprendí muchísimo y fui conociendo mujeres que tenían proyectos muy creativos pero quizás les faltaba desarrollar algo de lo comercial. Así fue que junté a mi equipo que incluye a Muriel Walter en diseño y estrategia de redes sociales y Daniela Maricocchi en asesoría de imagen y les propuse hacer charlas para que otras mujeres también pudieran desarrollar sus proyectos al nivel de Mujeres Alfa. Como están todas tan locas como yo ¡enseguida dijeron que si!

  • ¿Cuál es tu primer recuerdo del momento en donde sentiste que querías ser actriz? 

SCV: No quise ser actriz, al menos no al principio. Había tomado clases de actuación porque me parece que una autora debe saber qué pasa con lo escribe una vez que lo entrega. Conocer qué pasa en la producción, en la actuación, en la dirección. No me sentía preparada para subirme a un escenario y empecé por obligación: tenía la obra en cartel y una actriz decidió, sin previo aviso, bajarse del proyecto. Son esos momentos en la vida en la que parece que se cae el mundo y después te das cuenta que fue lo mejor que te podría haber pasado. Yo había escrito la obra, la produje y estuve en la dirección por lo que ya conocía bien el texto y los tiempos. Subí al escenario con la idea de salvar las papas un tiempito hasta conseguir un reemplazo y la primera línea la dije temblando, pero enseguida me empecé a divertir, a jugar y el público reía y no hay nada más lindo que hacer reír… así que decidimos amarnos para siempre la actuación y yo. Después obviamente tuve que entrenarme muchísimo más para poder sostener ese espacio y tomé clases de actuación frente a cámara, de teatro y de canto.

  • ¿Te consideras una actriz cómica? ¿Sentís que el humor «te sale fácil»? 

SCV: Sí, totalmente. El humor es para mí un lente con el cual miro el mundo. Hago chistes en todo momento: cuando algo me sale mal, cuando estoy enojada o contenta. Me despierto siempre de buen humor, muchas veces bailando y sonrío mucho. Además me salva de mi torpeza: soy la que siempre pronuncia mal un nombre, o tira una copa en el restaurante o se cae en la calle. Sin el humor sería apenas una estúpida más en el mundo.

  • ¿Por qué decidiste lanzar un libro y contanos de qué se trata? 

SCV: Fue un sueño que tenía desde muy chica, pero que siempre pensaba que se haría realidad más adelante. Hasta que un día me di cuenta que tenía años de columnas de diarios, obras de teatro estrenadas y sin estrenar, blogs. Era una pila enorme de material que se había ido juntando con el tiempo. “Esto podría ser un libro” pensé a finales de 2013 y me imaginaba una tirada independiente, chiquita, pero en diciembre de 2014 terminó distribuído en todo el  país en librerías Yenny, El Ateneo, Distal, Cúspide y en hipermercados Coto y Carrefour. Y en breve estaremos publicando las traducciones al inglés, portugués e italiano por Kindle.

La historia cambió mucho desde esa primera idea de hacer una selección de lo escrito. Mientras lo iba trabajando empecé a meterme cada vez más en el mundo de las Mujeres Alfa quienes somos independientes, tenemos carreras desarrolladas pero a muchas se nos complica la vida amorosa. Así fue como el libro terminó siendo una guía amorosa para un mundo virtual que no deja de cambiar y que fluctúa entre el humor, la autocrítica y la emoción.

  • ¿Cómo fue participar y ser finalista del concurso para emprendedores AcercArte? 

SCV: Fue una experiencia increíble. Más allá de pasar todas las etapas y llegar a la final, que ya de por sí es muy gratificante porque se siente como un gran reconocimiento, la Final de AcercArte constaba de 4 días de capacitaciones con la gente más reconocida del medio. Apenas unos meses antes había sido finalista del concurso Incuba de la Ciudad de Buenos Aires y en algún punto sentía que estaba siempre a un paso de lograrlo, pero me quedaba afuera. Por eso, que la final de AcercArte incluyera una experiencia enriquecedora más allá de ganar, fue muy inteligente y sensible por parte de los organizadores, porque todos nos llevamos información, contactos y ganas de seguir produciendo a un nivel cada vez más profesional.

  • ¿Cómo inspiras a las mujeres emprendedoras en tus charlas? 

SCV: Lo primero que hago siempre es bajarme del pedestal del exitismo. No todo me salió siempre bien, ni nací sabiendo cómo arreglarme para ir a un evento ni vengo de una familia con plata y contactos. Fui aprendiendo todo y trabajando arduamente por todo.

Para ser emprendedora es importante saber que necesitás tener la fuerza para sobrevivir a la situación constante de caerte, levantarte y seguir adelante. Saber que las caídas y los pequeños fracasos son parte del mismo camino que te lleva a lograr tus objetivos, me parece que es lo primero que tienen que saber.

Y después me gusta ir bien directo a lo que fueron a buscar. Las emprendedoras tenemos poco tiempo y odiamos que nos lo hagan perder así que siempre busco que en nuestras charlas se lleven información valiosa y fácil de aplicar.

  • ¿Qué fue lo más raro que te pasó haciendo tus shows de humor y standup?

SCV: ¡Me pasó de todo! Que se cayera la escenografía en pleno show, que se cortara la luz… cada show tiene una sorpresa, algo inesperado y hay que estar lista para poder reaccionar a eso que suceda y usarlo para hacer reír. Pero lo más raro en general sucede en los shows privados de chicas solas donde los secretos afloran sin filtro. Tengo mucha demanda de shows para despedidas de soltera o reuniones de chicas donde se exploran temáticas de sexo entre stand up y juegos. Uno de los juegos tiene que ver con fantasías sexuales y de todas las que escuché hubo dos que me realmente sobresalieron. Una era de una mujer cuya fantasía era matar al marido durante el acto y lo representó. Creo que fue la única vez en mi vida que me quedé sin palabras. No sabía si llamar a la guardia psiquiátrica o a la policía. La otra es de una chica cuya fantasía era tener sexo comiendo papas fritas y que las papas fritas no engordasen ¡La aplaudo! Es la fantasía de todas.

  • ¿Cuál es tu mayor sueño por cumplir? 

SCV: Mi sueño es que Mujeres Alfa se convierta en una productora de contenidos. Por ahora vengo cumpliendo todos mis sueños así que ¿quién sabe? A lo mejor la próxima entrevista me la hacen en mi oficina.

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