Conocé el movimiento estilístico ‘Art Decó’

Por: Inés Coviello.

Este movimiento seguro lo conocen, lo han visto en películas, en series, hoteles, restaurantes y bares.

Se extiende desde los años ’20 hasta los ’50 y es el reflejo de un renacer social luego de la devastación de la Primer Guerra Mundial.

Surge como una reacción exaltadamente lujosa ante la total austeridad que impuso la Guerra. Se buscaba volver rápidamente a la normalidad, al estar bien y al disfrute. Por eso la exagerada necesidad de fiestas excesos y derroche.

Impulsado por la revolución industrial, nos encontramos frente a una era optimista, de grandes avances tecnológicos, la creación de los automóviles a motor, la construcción de rascacielos y el cine, que fue la primer herramienta de globalización que fomento el consumo y promovió el capitalismo.

En esta era también se abren paso los artistas de vanguardia, surgen movimientos artísticos (más de treinta) que hasta el día de hoy continúan impactando y teniendo vigencia.

Fueron justamente estos artistas quienes en 1925 en la Feria de Artes Decorativas e Industrias Modernas, en Paris,  denominan peyorativamente “Art Decó” a este estilo de mobiliario y objetos que allí se exhibían bajo estos nuevos conceptos disruptivos. Los consideraban frívolos, inútiles y orientado específicamente a la mujer.

A diferencia de su antecesor, el Art Nouveau, en la Belle Epoque, donde todo era orgánico, con líneas curvas e inspirado en la naturaleza, el Art Decó se presenta como una geometrización del Art Nouveau, con líneas rectas e inspirado en el futurismo, la industria y la tecnología. Mientras el primero tiene aires de inocencia, este nuevo estilo es rebelde y atrevido.

Además de ser el estilo más fiel a su contexto sociocultural, es el más elegante y escenográfico, ya que surge en los estratos burgueses. Sin embargo se extiende a todas las clases, adaptándose al usuario, gracias a la producción en masa y las nuevas tecnologías, si democratizándose, no perdiendo su impronta aspiracionalmente elitista. Fueron los inmigrantes de la Segunda Guerra quienes lo traen a las grandes ciudades de América, creando iconos en su estilo, como sucedió en New York, Miami, Chicago y Buenos Aires.

En cada disciplina del diseño podemos ver cómo influyen en sus líneas, patrones y formas las recientes excavaciones y descubrimientos en Egipto y pueblos originarios de América Latina: Lo escalonado de las pirámides traducido a los edificios, al igual que el monumentalismo de las construcciones, lo ornamental, los colores y su arte.

La paleta cromática es de colores saturados y vibrantes, siempre el negro para denotar elegancia, rojo, rosa viejo, el verde en variadas tonalidades, celeste, lavanda y mucho dorado.


El mobiliario responde a líneas y formas geométricas, escalonadas, en abanico y triángulos en capas. La terminación de los mismos se caracteriza por ser impoluta, el brillo, mucha laca, materiales como madera, piedra y hierro pulidos. En lo ornamental aparecen patrones repetidos en zigzag e imágenes caleidoscópicas.



Si te gusta este estilo tanto como a mí, te tengo muy buenas noticias, porque casi cien años mas tarde, vuelve a ponerse de moda. Si quisieras llevarlo a tu casa es muy simple: sólo guíate por las formas y los colores.

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