Balenciaga y la pintura española

Por: María Laura Quintero.

¡Celebramos la Primavera combinando las flores, la moda y el arte con la muestra de Balenciaga en Madrid!

Una exhibición que reúne más de 60 obras maestras de la pintura española que se enlazan con 100 creaciones de Cristóbal Balenciaga, considerado como el diseñador más influyente, inspirador y grande de toda la historia. 

Eloy Martinez de la Pera, comisario de la exposición, contó que esto pone en manifiesto el enlace de los museos con el mundo de la moda.

«Sus creaciones han transformado la figura femenina desde los años 40 y su influencia ha perdurado tanto en lo conceptual, a la hora de romper muchas ataduras, como en lo estético».

  • El criterio que se usó para emparejar sus prendas con las diferentes obras de arte se ha hecho a través de tradición oral, desde Givenchy hasta sus clientas archiveras revelaron algunas de las fascinaciones del diseñador más influyente de la historia para que los cuadros dialogarán de forma armónica con sus vestidos. 
  • Para Balenciaga el negro era un color muy importante, quizás porque con 11 años desde la muerte de su padre, vió a su madre y a su hermana vistiendo de este color. Las paredes del Museo Thyssen se pintaron de cinco tonos distintos de negro para homenajearlo, decía la editora de moda de Harper’s Bazaar en 1938, Diana Vreeland, que los distintos tonos te golpeaban, negros intensos, profundos, aterciopelados. Tantos y tan negros que cualquier otro negro a su lado parecía gris.
  • El diálogo en esta exposición no solo es entre arte y moda, también es entre Balenciaga y los artesanos de moda de la época. Cuando observan los cuadros, con esos bordados y troncados, al lado de los vestidos de Balenciaga, te das cuenta de que hay un homenaje al oficio en ambas creaciones. 
  • Los vestidos de novia de Balenciaga también se han convertido en piezas icónicas, está expuesto el que le hizo a la reina Fabiola de Bélgica y el de Carmen Martínez Bordiu, que cambiaron la historia nupcial. 
  • Cuando Balenciaga llega a París en 1936, huyendo de la Guerra Civil española, se da cuenta de la importancia de lo español y lo empieza a introducir en sus colecciones. Lo muestra en muchas ocasiones: a través de los colores de El Greco, del negro de Felipe II o de los elementos populares goyescos. Pero también a través de su mítico traje infanta.
  • Lo más transgresor que hizo, sin duda, fue la silueta. Después de la Segunda Guerra Mundial crea el New Look, un punto de inflexión en la historia de la moda. Decide que la mujer tenga ese elemento liberador y en sus siluetas la cintura se desvanece. Es el primero que lo hace.

¡Una trayectoria digna de admirar!

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