4 Momentos en que el pijama formó parte de la revolución

Por: Agustina Van Der Tuin.

En tiempos donde salimos solo lo necesario, y nuestra casa pasó a ser el principal escenario de la vida diaria, la ropa para dormir cobró protagonismo. Pero, la moda comfy es más que un conjunto para ir a la cama y su historia lo confirma.

Los inicios del pijama se ubican en la zona de Medio Oriente, actual territorio de Irán, Pakistán, India, entre otros. Tanto hombres como mujeres de todos los estratos vestían, siglos atrás,  túnicas a la hora de ir a dormir a las cuales llamaron Pae jama o pai jama (de ahí la evolución a la palabra “pijama”). Pero no fue hasta el siglo XVIII cuando los británicos descubrieron esta vestimenta exótica y la tomaron en su versión de dos partes (camisa y pantalón). 

Como suele suceder, la novedad se extendió rápidamente en Europa. Sin embargo solo los miembros de las clases más ricas y pudientes tuvieron acceso a la nueva vestimenta ya que, de a poco, se volvieron más elaborados y por lo tanto más caros además de exclusivos para el género masculino. Primera revolución de parte del look nocturno.

Varios años pasaron hasta que una figura importante del mundo de la moda entró en escena y acercó por fin el pijama a hombres y mujeres por igual. En la década del ‘20  Gabrielle “Coco” Chanel no solo introdujo el pantalón de vestir para el público femenino sino también el conjunto de dos piezas para dormir cómodas y romper con algunos de los paradigmas que existían en la época.

No por nada la imagen oficial de la película biográfica de la diseñadora muestra a la actriz que la interpreta en la cama y en pijama. 

Es que esta indumentaria también tuvo su protagonismo en el cine. ¿Quién no lloró con la crítica al régimen Nazi en El Niño De Pijama a Rayas? ¿y cómo no disfrutar de los avances en técnicas de animación con la comedia Memorias de un Hombre en Pijama? 

No hay dudas de que muchas películas no serían las mismas sin la presencia de los conjuntos más cómodos que existen y que dejan marcas en cada escena de la que participan. Son, otra vez, expresiones de rebeldía o novedad en la sociedad.

Hoy, nos enfrentamos a un nuevo cambio de paradigma. La nueva norma es quedarse en casa y no hay tendencia que represente el espíritu hogareño mejor que un buen pijama. La comodidad ya no es un lujo, ni pertenece a una clase social o género pero tampoco a un único momento del día.

La moda comfy es un hecho y el pijama un clásico revolucionario. 

This article has 1 Comment

  1. bello relato histórico…el pijama tiene una historia elegante y nos hace sentir ,cuando lo tenemos puesto que pertenecemos a la dinastía .gracias Agustina ??

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